La mastografía con tomosíntesis digital (también conocida como mastografía 3D) representa una evolución significativa respecto a la mastografía convencional en 2D. En lugar de una sola imagen fija, esta tecnología captura múltiples proyecciones desde distintos ángulos, para reconstruir una imagen tridimensional del tejido mamario.
Beneficios principales:
1. Mayor precisión en el diagnóstico
Eliminación de la superposición: En la mastografía 2D, el tejido normal puede encimar y ocultar lesiones. La tomosíntesis permite ``rebanar`` virtualmente el tejido en capas milimétricas, permitiendo ver estructuras que de otro modo estarían escondidas.
Detección temprana: Facilita el hallazgo de cánceres invasivos de menor tamaño, que podrían pasar desapercibidos en un estudio tradicional.
2. Superioridad en tejido denso
Claridad en mamas densas: Las mujeres con tejido mamario denso (común en pacientes menores de 40 años) se benefician especialmente, ya que la densidad suele ``nublar`` las imágenes en 2D. La tomosíntesis atraviesa esa densidad con mayor efectividad.
3. Mejor caracterización de lesiones
Bordes y formas: Permite a los radiólogos analizar con mayor detalle los contornos de un bulto o masa, lo que ayuda a distinguir con mayor confianza entre una lesión benigna y una sospechosa.